Héctor recibe la visita de sus cuatro hermanas que buscan que regrese a casa tras años de distancia marcada por frialdad y maltrato. Durante el reencuentro, las tensiones estallan cuando Héctor denuncia el desprecio que sufrió y una agresión física provoca su desmayo. En el hospital, sus hermanas cuestionan la gravedad de su estado mientras Héctor es diagnosticado con miocarditis y desnutrición severa, fruto de años de abandono familiar. Frente a la indiferencia y falta de cuidados, Héctor enfrenta una decisión crucial sobre su futuro y la responsabilidad real de sus familiares.