Marco y Lucía logran convencer a dos entrenadores poco prometedores para un concurso de pérdida de peso, mientras Timea destaca con su apariencia. Sin embargo, Ansel, la persona responsable del vestido caro de Timea, desaparece y provoca su enojo por no tenerlo listo a tiempo. Justo cuando la tensión aumenta y Timea amenaza con no perdonar la falta de compromiso, Ansel aparece con un vestido impresionante, confirmando que a pesar de la resistencia y desencuentros, cumplirá su promesa. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo afectará esto a la competencia y a las relaciones entre ellos.