Una mujer se enfrenta a Javier, cuestionando por qué la sigue torturando tras dos años, demandando que crea en ella. La situación se intensifica cuando otra persona interviene, mostrando molestia y llevándolos a otro lugar. La mujer despierta desorientada en un lugar desconocido y se encuentra con un hombre que insiste en que si se lleva bien con él, no le pasará nada malo. A pesar de sus súplicas de libertad, el hombre asegura que será bueno con ella. El episodio termina con la mujer atrapada, enfrentando una amenaza inmediata sin saber qué sucederá.