El jefe Sánchez investiga quién está saboteando y descubre que Iris, la madrastra, pagó al personal del hotel para administrar una medicina a alguien. Preocupado por las malas intenciones de Iris, ordena localizar a una señora Sánchez para contrarrestar sus planes. Al cumplirse el aniversario de la muerte del padre de Sánchez, él pide que le preparen un coche para ir al psiquiátrico de San Diego, buscando respuestas. Allí se reencuentra con Elena, lo que genera una confrontación inesperada que cambia el rumbo de su investigación y deja la tensión en alza.