Seis años después, Lili queda al cuidado de la señora López mientras su madre va a una audición importante. Marco visita a una adivina para conocer sobre su destino amoroso, enfrentando la preocupación de su madre por la ausencia de nietos en la familia. La adivina le revela éxito laboral pero un futuro amoroso complicado, lo que inquieta aún más a su madre obsesionada con un heredero. Mientras Marco intenta calmarla, aparece un inspector municipal, alterando el ambiente. El episodio termina con la incertidumbre sobre la familia y el futuro amoroso de Marco, dejando abierta la siguiente decisión crucial.