Tania enfrenta una violenta confrontación con Lucía, su madre adoptiva, quien ordena que se someta a un aborto y la amenaza con expulsarla de la casa Olmos si descubren su infidelidad. Aunque humillada y golpeada, Tania defiende su derecho a proteger a su bebé. Tras ser desheredada por Lucía, Tania inicia el proceso de divorcio con Marco Olmos, un matrimonio sin amor arreglado por su padre. Marco acepta el divorcio sin interés personal, pero promete una compensación para Tania. El episodio termina con la incertidumbre sobre la identidad de una misteriosa mujer que huye en vestido.