Florencia, considerada una sirvienta por algunos compañeros de Dani, enfrenta burlas y desprecios por su supuesto estatus social durante una comida. Mientras sus compañeros presionan a Dani para que castigue a Florencia por atreverse a igualarla, Dani intenta mediar sin éxito. La actitud de Florencia genera conflicto hasta que una amenaza velada aparece al mostrarse dispuesta a usar su celular contra la familia. El episodio concluye con la tensión entre aceptación y rebeldía, dejando en suspenso si Dani intervendrá o si Florencia tomará una acción que cambie la dinámica inmediata.