Florencia recibe una porción de comida inferior en la escuela y su amiga Daniela le ofrece compartir su propia comida, pero otros estudiantes la humillan por ser hija de sirvienta y rechazan su presencia. Daniela intenta protegerla pero también enfrenta presiones sociales por su estatus. La tensión crece cuando Florencia duda sobre comer lo que le ofrecen y Daniela le advierte que no aproveche la situación. El episodio concluye con Daniela dispuesta a darle la comida ella misma, reforzando la división de clases y el conflicto social entre los estudiantes.