María conversa con Lucía sobre comprar un carro usado para ahorrar y poder comprar una casa, anticipando la escolarización de su hijo Julio en un colegio exigente. Lucía sugiere aprovechar promociones en una tienda, pero María rechaza ver un modelo nuevo ofrecido por un vendedor. En la tienda, María se sorprende al encontrar a alguien inesperado cuando ve a Julio disfrutar un jugo. La presencia de esta persona activa un momento tenso, dejando en el aire la interrogante sobre la relación con el hijo y el motivo de su encuentro inesperado.