En una junta cerrada de Grupo Gloria, directivos planean reemplazar a Marco por un CEO externo y presionan a Lucía, heredera oficial, para que lo despida. Marco impide que la presidenta, la Sra. González, entre y enfrenta la conspiración; los ejecutivos lo acusan de conspirar para quitarles el poder. Un directivo defiende que el proyecto Lontén A400 es crucial para el valor futuro y exige no paralizarlo, anunciando riesgos para las acciones. El episodio termina con Lucía desafiando a los conspiradores y con negociaciones contractuales pendientes, dejando su decisión sobre Marco y el proyecto en el aire.