Isa enfrenta la presión de casarse con su tío, pero rechaza esa idea y se distancia de él. En contraste, David, su tío, intenta acercarse a Isa con pequeños gestos, como regalarle caramelos que ella solía amar, mostrando un lado más gentil y preocupándose por su bienestar. Isa también conoce a Laura, la prometida de David, lo que añade una nueva dinámica familiar. A pesar de estas interacciones, Isa se siente cansada y duda de sus planes futuros, especialmente sobre ingresar a la universidad que su tío y Laura valoran. El episodio concluye con Isa cuestionando su camino, mientras enfrenta la complejidad de sus relaciones familiares y sus propias decisiones.