En este episodio, la señorita Díaz enfrenta la presión de preparar la boda del capitán, quien exige cambios en los detalles, como un juego de sábanas y la eliminación de una crema de manos casera que él considera inútil y vieja. A pesar de la insistencia, ella decide marcharse y no regresar, despidiéndose del tío y deseándole felicidad a la futura pareja. Paralelamente, David debate con Isa sobre sus decisiones y su preocupación por ella, llegando a apagar su alarma para que descanse más. El episodio concluye con Isa regresando, mientras la tensión entre ellos queda abierta.