En este episodio, el abuelo Ruiz regresa y trae un regalo para Isa, alentándola antes de su examen. La familia se reúne en un cumpleaños, donde se entregan fuegos artificiales como símbolo de ánimo hacia Isa y Laura, su futura nuera. A pesar del apoyo, alguien nota que Isa está diferente y muestra preocupación por la presión que podría estar recibiendo debido a su rendimiento académico. El tío asegura que Isa no será presionada ni se alejará mucho para facilitar su supervisión. Sin embargo, Isa confiesa que pronto se irá lejos, dejando una incertidumbre crucial sobre su decisión.