Isabel decide dejar atrás su antiguo sueño de ingresar a la Universidad de Harbridge para postular a la escuela de Defensa, buscando un propósito más profundo que no dependa de David, el hombre que nunca la amó. En una conversación con su profesor, reafirma su decisión de concentrarse en construir su país y evitar repetir los errores de su vida pasada. Mientras lidia con sus sentimientos, enfrenta el rechazo directo de David, quien le dice que nunca estarán juntos y que dejará atrás su amor absurdo. Isabel promete no dejar que el pasado controle su futuro.