En la carretera, el vehículo de una mujer queda bloqueado por hombres de Owen que van a atacarlos. Ella ordena conducir a la mansión y pide a Hugo rastrear su ubicación y llevarla lejos; que no regresen. El Sr. Pérez advierte el bloqueo y la seguridad se espera pronto. Un acompañante, que afirma no saber pelear, recibe la orden de quedarse en el coche, pero otro dice que sí puede pelear. Ante un ataque cinco contra uno, el renuente decide finalmente entrar, escalando el enfrentamiento y dejando incierto si lograrán escapar.