Un hombre celebra haber obtenido talento de clase S como domador. En la misma escena, órdenes despiadadas marcan a Raúl, primogénito de los Leal y prodigio de Brumazul: «Llévenselo y desháganse de él». Alguien se niega a aceptar esa orden. Acto seguido, el amo activa el Sistema del Ojo Omnisciente; recibe la recompensa de curación y mejora física, y el sistema se presenta como Ojito, mostrando que puede ver información adicional. El giro es la activación del Ojo que cambia las fuerzas en juego; queda por decidir cómo el amo usará estas mejoras ante la amenaza sobre Raúl.