Durante una demostración pública, la Gotita de Raúl emite ondas de energía que indican una posible evolución inesperada. Observadores de la Federación, incrédulos, debaten si una criatura de clase F puede transformarse y comparan la potencia de las ondas con el Grifo Ígneo de clase A de Dante. La intensidad crece y la expectación escala, pero al finalizar el proceso la Gotita apenas cambia de aspecto, lo que hace dudar si la evolución se completó o fracasó. El episodio concluye con el misterio intacto: nadie entiende cómo surgieron esas ondas ni si la criatura oculta un cambio aún no visible.