Dani recibe una invitación para hacer prácticas en Grupo Cortés durante sus vacaciones, una oportunidad impulsada por doña Lucía, quien le regala un collar como símbolo de bienvenida a la familia. La relación inicial entre Dani y Daniel Cortés es fría y formal, pero doña Lucía insiste en un trato más cercano y familiar. A la vez, Eliseo, hermano de Daniel, observa la situación con algo de sarcasmo mientras Dani se prepara para su primer día en la empresa, con la promesa de que su hermano mayor le mostrará todo. El episodio termina con Dani enfrentando la presión de la nueva etapa y la incógnita sobre la verdadera actitud de Daniel hacia ella.