Durante una prueba pública, Raúl —un domador que perdió su talento de clase S— enfrenta a un Grifo Ígneo de clase A. Con un palo y su habilidad 'Ojo Omnisciente' identifica el punto débil bajo la segunda costilla y logra herir a la criatura, provocando elogios inmediatos. Sin embargo, otros lo humillan: recuerdan que la criatura quedó herida por un desecho de clase F y ordenan continuar el ataque, mientras Dante lo acusa: 'Gente como tú no merece ser domador'. La reputación de Raúl queda en tela de juicio y su futuro como domador, incierto.