Lucía regresa tarde y es confrontada por alguien que sospecha que tiene una relación con el profesor López, lo que genera tensión. En el trabajo, el profesor exige a Lucía que complete una propuesta importante tras una conferencia. Más tarde, ella confiesa haber solicitado dinero para hospitalizar a su madre, lo que el profesor no había entendido inicialmente. A pesar de la explicación, la desconfianza crece cuando otras personas la acusan de ser una cazafortunas que manipula a varios hombres ricos simultáneamente. El episodio termina con alguien investigando la conexión entre Lucía y un coche, buscando revelar la verdad detrás de estas sospechas.