Ximena confronta a César, revelando que está decidida a casarse con él a pesar de que él está enamorado de Bianca y la familia Duarte no acepta la relación. César le pide que acepte a Bianca en su vida, pero Ximena se niega a ser solo una amante. Mientras tanto, la tensión sube cuando se pierde un par de aretes de esmeralda, regalo para Camila, y Ximena los tiene, lo que genera una confrontación con la madre de Ximena. La disputa deja en evidencia el resentimiento y la obsesión de Ximena, mientras la convivencia entre los personajes queda al borde del conflicto mayor.