Después de que aparecieron unos aretes perdidos en la habitación de Camila, Ximena admite que los había dejado olvidados, aunque la acusación inicial generó un conflicto. La madre reprende a Ximena por no aclarar antes la situación y resalta que es el cumpleaños de Camila, tratando de calmar la tensión. Sin embargo, Ximena se siente humillada y rechazada, acusando a la madre de favorecer a Camila y advierte que esta será su última oportunidad. La discusión escalada culmina con una acción inesperada de Ximena que sorprende a todos.