Ana enfrenta una intensa confrontación con otra mujer que la acusa de intentar hacerle daño a Laura y la amenaza con arruinarle la vida si continúa. La situación se agrava cuando Ana es retenida a la fuerza y se defiende con desesperación, pero la voz agresora cuestiona su valentía y manipula la situación asegurando que Carlos, un hombre en común, cree en su inocencia. La agresora desafía a Ana, afirmando que no se atreverá a matarla porque Ana ama a Carlos, quien en realidad la ama a ella. El episodio termina con Ana atrapada en esta amenaza psicológica, sin una salida clara.