Anita recibe una llamada inesperada del jefe López, quien tiene su celular, lo que genera preocupación inmediata. López aparece personalmente para advertirle que el incidente de la noche anterior fue solo un juego entre adultos y no debe afectar su trabajo. A pesar de venir en coche, López opta por tomar el autobús con Anita y otros, reforzando la urgencia de su advertencia. Anita queda en tensión, desconociendo cómo este suceso influirá en su futuro laboral, mientras se prepara para enfrentar las posibles consecuencias que podrían surgir en los próximos días.