Mario enfrenta la presión de su abuelo, quien espera que él y Ana tengan un hijo pronto. Aunque Mario es ocho años mayor que Ana, el abuelo insiste en que la trate bien y espera convertirse en bisabuelo. Ana y Mario discuten la falta de una cláusula en su contrato sobre intimidad, lo que genera tensión sobre dar el siguiente paso en su relación. Mientras tanto, en otro lugar, Mario enfrenta preguntas directas sobre implicaciones de su contrato, lo que añade presión a su situación. El episodio termina con la incertidumbre sobre si Mario aceptará las expectativas familiares y las decisiones que deberá tomar esta noche.