Tras recibir noticias urgentes, la familia Gómez descubre que la hermana menor fue llevada al hospital por su esposo, quien la obliga a vender un riñón. Indignados, deciden ir inmediatamente al hospital de la familia Álvarez para protegerla. En el hospital, la mujer enfrenta el dilema de la operación mientras confronta a su esposo, quien se niega a ayudarla y la culpa por la situación. Ella revela que está embarazada, pero él insiste en que ella y el bebé deben pagar su deuda. El episodio termina con la mujer resignada y la operación a punto de comenzar, tensionando el desenlace inmediato.