Tras encontrar a Lia gravemente herida y a punto de morir, Javier y un grupo deciden llevarla urgentemente al hospital para salvarla. Durante la tensión, surge una discusión sobre la desaparición de partes de sus órganos y la responsabilidad de quienes atacaron a Lia. Se revela que los atacantes aparentemente son los tres señores de la familia Gómez, supuestamente en otro lugar, lo que genera confusión y desconfianza. Javier promete castigar a los culpables si Lia sobrevive, mientras la incertidumbre sobre su estado y el misterio de los atacantes quedan abiertos al final del episodio.