Andrés y Camila están en casa cuando Camila desaparece momentáneamente, generando preocupación inmediata. Su madre llega y sospecha que Andrés pudo haberla lastimado, pero Camila aclara que solo se golpeó accidentalmente. A pesar de la tensión, Camila protege a Andrés del castigo de su padre, temiendo represalias y la posibilidad de quedarse sin hogar. Andrés promete cuidar y proteger a Camila, asegurándole que ganará dinero para evitar que alguien más les haga daño. El episodio termina con una orden fuerte y una atmósfera tensa, dejando en el aire el riesgo de conflictos familiares mayores.