En este episodio, Elena regresa a la casa familiar durante el cumpleaños del tío, generando molestia en Ana, quien intenta complacerla porque sus padres son amables. Ana confiesa que sus tres hermanos solo la reconocen como hermana, y que si Elena la acosa, ellos le darán una lección. Elena recibe regalos de sus tres hermanos —un jade, un vestido y un perfume— que en realidad expresan su rechazo hacia ella. El episodio termina con una tensión creciente, pues Elena y los demás desconocen las reglas no escritas de la familia, dejando abierta la pregunta sobre su futuro trato.