En una reunión tensa, Rafael y Luna presionan a León —quien perdió sus poderes— para que entregue su técnica a los altos mandos a cambio de clemencia y supuesta ayuda para la humanidad. León rechaza la petición, acusa a Rafael de querer robar la técnica para fortalecer a su familia y niega que ellos lo hayan apoyado en su ascenso; afirma que fue él quien aportó recursos para el poder de esa familia. La discusión degenera en insultos y humillación. Al cierre, lo detienen y le dicen: "aquí tendrá todo el tiempo para pensarlo," dejando su entrega pendiente.