En este episodio Tomás, que enfrenta sentencia en un mes, activa el Sistema de Avatar al analizar una cría de lagarto de ojos azules (nivel 1, sin habilidades). Cree que si su avatar mata y devora crecerá sin límite y podrá sincronizarse con él, lo que le daría una oportunidad de resurgir. Tomás deja libre al lagarto, pero el alcaide y el General Muñoz ordenan vigilarlo y aplicarle supresores de energía diarios. Las heridas de Tomás no sanan; con la vigilancia y el tiempo en su contra, su única esperanza corre peligro.