Frente a guardias, el llamado Dios de la Guerra es mostrado tras devorar insectos: alcanzó nivel 2 y obtuvo regeneración; luego elimina a un oso gigante nivel 5 y sube a nivel 5 en siete días. Guardias, siguiendo órdenes del alcaide, intentan castigarlo con látigos y descargas, pero él resiste y nota que su fuerza aumenta cada día. Al comparar su nivel actual con una bestia de nivel 9, reconoce la gran brecha. Decide que su avatar debe volverse más rápido y más fuerte para arruinar el plan del alcaide, pero aún no tiene la vía para lograrlo.