En la prisión, el alcaide y el General Muñoz intentan contener a una multitud creciente que apoya a León; las defensas están al borde del colapso. La protesta se extiende a internet: influencers como la streamer Zorrita piden apoyo y los clanes marciales presionan por la técnica de León a cambio de perdón. Mientras algunos exigen su ejecución, la opinión pública podría impedir la pena. Ante la crisis, Tomás propone una salida: '¿Y quién dijo que va a morir en esta prisión?' y se apresura a poner su plan en marcha, dejando incierto el destino de León.