En este episodio, Ana regresa con la intención de casarse con Arturo, quien sufre dolores de cabeza constantes y rechaza la boda porque Ana lo desprecia. A pesar de su rechazo, la presencia de Ana parece aliviar su enfermedad, lo que genera tensión con Milena, otra mujer que busca apropiarse del lugar de Ana en la familia García y la riqueza que ello conlleva. Arturo enfrenta el dilema de su salud y sus sentimientos, mientras un tercero propone un trato: si puede curar su dolor, Arturo deberá reconocerla como su esposa. El episodio concluye con la incertidumbre sobre quién es realmente la mujer frente a Arturo.