Arturo García enfrenta la hostilidad de una mujer que lo acusa de conspirar con otra persona contra su familia. Su abuela, la matriarca, interviene para defenderlo, pero la tensión crece cuando amenaza con llamar a alguien para expulsarlo. Arturo se retira con alguien más, quien intenta aliviar su dolor de cabeza, sospechando que está relacionado con Bruno. Mientras conversan sobre sus sentimientos, surge una revelación inesperada: una mujer lo confronta con un collar y asegura haberlo esperado cinco años, cuestionando por qué no la reconoce.