Mónica decide aceptar un ascenso a capitana para volar sola una nueva ruta, la C919, distante de la ruta de Rafael, con quien trabajó cinco años como su copiloto. Su elección implica distanciarse profesional y personalmente de Rafael, quien siempre la ha perseguido sin éxito. Mientras Mónica se prepara para su transición laboral tras el Año Nuevo, Rafael expresa su compromiso de no fallarle, pero ella descubre que él también le ha dado su amor a otra persona. Este descubrimiento complica la relación y deja abierta la tensión entre ellos.