Emilia recibe la noticia de que está embarazada, pero el bebé tiene dificultades en su desarrollo, y el médico le indica que debe decidir con su pareja qué hacer. Emilia se encuentra con Rafael en el hotel, y él le declara su amor con un gesto romántico y un regalo simbólico. Sin embargo, Emilia confiesa que, aunque soñaba con tener un bebé con Rafael, ahora sabe que ninguno de los dos podrá quedarse con él. El episodio termina con una tensión creciente cuando alguien pregunta qué está firmando, dejando en duda la decisión de Emilia.