En un lugar público la presencia del famoso Sr. Sánchez atrae miradas cuando su nieta corre a él llorando: dicen que molestaron a mamá y a papá y que rompieron el regalo que él le dio. El abuelo la consuela y promete vengarla, luego confronta a un sospechoso y lo interroga por el daño. Cuando alguien insinúa que la niña quizá no sea realmente su nieta, la disputa cambia de rumbo: ¿No es mi nieta? ¿Acaso tú eres? El episodio termina con la identidad de la niña en duda y el abuelo obligado a responder.