En un encuentro tenso una mujer somete a preguntas a Liam sobre su identidad y su pasado; sospecha que no es un vendedor común y lo cuestiona por derrotar a un campeón de boxeo y por presentarse en un evento sin miedo. Liam enumera empleos pasados, niega ser fugitivo y asegura ser una persona inofensiva. Cuando la mujer le pide que jure que cuidará de Valentina, él afirma ser su padre y promete protegerla. La escena escala cuando ella le pide que baje el cuchillo; pese al juramento, su intuición sigue señalando que Liam está mintiendo, dejando la veracidad sin resolver.