En una reunión Don Darío niega conocer a una niña que otros aseguran es su nieta, lo que provoca que lo confronten y lo echen. Él pide perdón, pero la madre y su esposo, los Sánchez, retiran a la familia; Liam muestra ingratitud hacia el señor Sánchez y el padre sigue terco. La niña y su madre se marchan acompañadas por la señorita Reyes y Don Darío queda apartado. El episodio cierra con la negativa pública de Darío, que deja en duda si reconocerá a la niña en el futuro.