Una persona insiste en llevar a otra al cuarto y la escena arranca con una invitación; la otra pregunta a dónde van. En el cuarto, uno anuncia que va a bañarse; el otro admite que aún no está listo psicológicamente. Preguntas sobre qué necesita preparar y respuestas contradictorias muestran desconcierto: dice que no necesita preparación mental, pero también pide prisa. Ante la presión, la persona finalmente se rinde: 'Haz lo que quieras conmigo.' El episodio queda en tensión: han decidido avanzar, pero la consecuencia inmediata tras el baño sigue sin resolverse.