En este episodio, la señorita Sanz es confrontada tras haber sido subastada: un hombre le recuerda que gastó 45 millones para comprar su primera noche y que la familia Sanz quebró hace dos meses para justificarlo. La situación escala cuando el hombre insinúa violencia, señala el punto más vulnerable del cuerpo y afirma que un solo golpe puede ser letal. Ella suplica y pide que la dejen ir; él amenaza con lastimarla si forcejea. Alguien en la escena lo llama "Jefe" y la joven revela que aún no es mayor de edad, dejando la decisión del comprador en suspenso.