La escena abre con alguien que duda si cerró la puerta y otra persona que le dice ¡Te espero abajo!, antes de que alguien note un llamado. Un mensaje urgente identifica a Joker y anuncia: alguien quiere matar a Julia. El jefe recibe la alerta y pregunta si era asunto personal; tras confirmar, ordena investigar a un sospechoso que tiene un tatuaje de un ojo en el brazo, posible marca de una secta. Un subordinado responde recibido. El episodio cierra con la investigación en marcha y Julia aún expuesta, mientras deben localizar al hombre del tatuaje.