El episodio abre con otra persona sin hogar ni dinero y deudas; el Sr. López le ofrece un boleto de avión que sale en una hora, paga la deuda con el dinero de una subasta y le entrega 200 mil y un celular. Le dice que se considere muerto en el incendio y comience de nuevo. Al preguntar por la ayuda, López le entrega un arma y ordena: carga, apunta y dispara, llamándolo "compensación para un niño" y advirtiendo que no es un juguete. Queda por decidir si la persona toma el vuelo o obedece la orden.