Helena, la heredera del Grupo Barros, enfrenta críticas por su plan revolucionario de marketing y despide a una colaboradora que cuestiona su estrategia. En una tensa reunión, Helena presenta un plan de inversión de 800 mil en publicidad para dominar el mercado de lujo, exigiendo apoyo absoluto y reprimiendo cualquier objeción bajo amenaza de despido. La colaboradora despedida desafía a Helena con una opinión directa, rechazando la efectividad del plan. El episodio concluye con la incertidumbre sobre si la determinación de Helena prevalecerá ante la creciente resistencia interna y el riesgo de perder respaldo clave en la empresa.