En este episodio, Laura se enfrenta a una orden tajante de despido dentro del Grupo Lima, donde una superior le exige salir inmediatamente, ignorando las objeciones de Laura que solo se marchará con la aprobación de su abuelo, el Sr. Lima. La confrontación escala con la autoridad cuestionando su permanencia y mencionando que Laura solo está por un compromiso con el Sr. Lima. El conflicto se intensifica cuando un hombre reclama a Laura por haber roto una pulsera valorada en 30 mil, obligándola a considerar las consecuencias económicas de sus acciones.