En el examen de graduación, los participantes ingresan al dominio de examen para competir matando bestias y obtener puntos. Juana destaca porque su bestia, una pulga, ha evolucionado tres veces en pocos días, convirtiéndose en una Avispa Ancestral, lo máximo permitido. Javier, mostrando desprecio, propone que si Juana es su novia por un año, podrá convertirse en domadora de segunda clase. Ella rechaza la oferta, enfrentándose a su desprecio y a un ataque fallido con su bestia. Finalmente, se abre el dominio lleno de peligros, dejando en suspenso qué ocurrirá durante la prueba.