Después de que una pulga ancestral derrota y envenena al Can Sónico de un hombre, este se enfrenta al fracaso y busca vengarse. Sin embargo, acaba rindiéndose ante Juana, a quien suplica por perdón y ofrece todos sus puntos de mérito. Juana le da una última oportunidad: distraer a una bestia guardiana de segunda clase dentro de una cueva para obtener una piedra que aumente su poder mental. Al llegar, descubre que la guardiana no es de segunda clase, sino un rinoceronte mucho más poderoso, lo que complica su misión y pone en riesgo su objetivo.