Bruno inicia su prueba trazando una ruta de caza para evitar enemigos menores y acumular puntos rápido. Juana, con su pulga, se enfrenta a la burla y amenazas de un rival que la menosprecia por su montura débil. El antagonista, montando un poderoso Can Sónico de primera clase, ataca con brutalidad, convencido de su superioridad. Sin embargo, Juana revela una habilidad inesperada: su pulga puede agrandarse, sorprendiendo a todos y cambiando el curso del combate. El episodio termina con la duda sobre el próximo movimiento del Can Sónico ante esta nueva amenaza.