Una anciana y su nieta enferma acuden a la familia de su exmarido para pedir dinero destinado a la operación de la niña. Son recibidas con hostilidad y desprecio por el actual marido, Andre, quien las rechaza, insistiendo en que el acuerdo de divorcio establece que su hijo debe hacerse cargo. La tensión escala cuando el hijo, Turo, regresa y, en lugar de ayudar, exige 400 mil para hacer negocios. Mientras la madre presiona para que su hija se case con Bruno y ve a la nieta enferma como un estorbo, la violencia estalla contra la anciana y la niña. El episodio concluye con la nieta desesperada protegiendo a su abuela del ataque físico, dejando su seguridad inmediata en peligro.